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“Los Hispanos en Estados Unidos resienten una serie de efectos negativos por la creciente atención pública y las medidas antiinmigrantes que han acompañado el debate nacional sobre la migración indocumentada”. Así lo señaló el día de ayer el Pew Hispanic Center al dar a conocer los resultados de la Encuesta Nacional de Latinos 2007, titulada: “2007 National Survey of Latinos: As Illegal Immigration sigue Heats Up, Hispanics Feel a Chill”. La encuesta se llevó a cabo a través de llamadas telefónicas aleatorias, del 3 de octubre al 9 de noviembre.
 Bill Richardson, gobernador de Nuevo México y candidato presidencial (D) con Nicolás Ramos de Arco’s Restaurant, durante su reciente y primera visita a Baltimore Respecto a los efectos del debate migratorio, la encuesta arroja los siguientes datos: Más de la mitad de los adultos hispanos en Estados Unidos están preocupados por que ellos, un miembro de la familia o un amigo cercano pueda ser deportado. Dos tercios de los latinos encuestados señalan que el proceso fallido del congreso para promover una reforma migratoria ha hecho más difícil la vida para todos los latinos. Entre los efectos negativos para la población están: mayor dificultad para encontrar trabajo o vivienda, menor facilidad para acceder a servicios públicos o viajar al extranjero y mayores requisitos para probar su estatus migratorio.
No hay un consenso entre los encuestados respecto de los cambios en la situación general para los Latinos respecto del año pasado. Un tercio de ellos opina que la situación se ha empeorado, uno de cada cuatro observa una mejora en la situación y cuatro de cada diez no identifica ningún cambio. Según el Pew Hispanic Center, los hispanos suman 47 millones de personas y constituyen el 15.5% de la población total de los Estados Unidos. Alrededor del 25% de ellos son inmigrantes indocumentados y aunque el congreso estadounidense no ha podido aprobar una legislación integral en torno al fenómeno migratorio, los gobiernos locales han llevado a cabo numerosas iniciativas y procedimientos para regular la migración. Respecto de las iniciativas locales y estatales que se han implementado y/o propuesto en los Estados Unidos, las visiones de los hispanos y los no hispanos son contrastantes. Mientras que la mayoría de los migrantes desaprueba las redadas en lugares de trabajo, prefieren que la policía local no tome un rol muy activo en la identificación de migrantes indocumentados y desaprueba que las licencias de conducir estén condicionadas a la revisión del estatus migratorio del solicitante; los encuestados de origen no hispano, están de acuerdo en dichas medidas. Entre otros hallazgos importantes destacan: Los hispanos nacidos en Estados Unidos se sienten menos vulnerables que los hispanos nacidos fuera del país. Los hispanos nativos tienden a tomar posiciones que se parecen más a las del resto de la población norteamericana. La comunidad hispana en general ve la migración indocumentada como algo positivo tanto para la comunidad como para la economía estadounidense en general. |